Veladero

Capacitarán a productores apícolas y caprinos en producción y comercialización

22/03/2010

Imagen foto_00000001
Sanjuaninos de Iglesia y Jáchal

Se trata de un proyecto impulsado por Barrick e implementado en conjunto con la Facultad de Veterinaria de la Universidad Católica de Cuyo. Al lanzamiento del programa asistieron más de 60 productores apícolas y caprinos de ambos departamentos, quienes se mostraron totalmente a favor de la iniciativa.

En la localidad de Rodeo se realizó el lanzamiento del Programa de Producción e Industrialización Apícola y Caprina para los departamentos sanjuaninos de Iglesia y Jáchal, iniciativa de Barrick que cuenta con el respaldo técnico y académico de la Universidad Católica de Cuyo, a través de su Facultad de Veterinaria (con sede en San Luis). La reunión consistió en la descripción general de las etapas del programa por parte de los profesores Néstor Oscar Stanki (decano de la carrera); Gustavo Adolfo Giboin (secretario de Investigación); Gustavo Bertolini (apicultura) y José La Malsa (desarrollo caprino). En esta presentación se destacó que el programa se iniciará con un relevamiento de todos los productores, para efectuar un diagnóstico y de allí diseñar un entrenamiento que apuntará a capacitarlos en mejoras de la producción y en la comercialización de sus productos.
 
La convocatoria a la puesta en marcha del programa superó las mejores expectativas, ya que asistieron más de 60 productores de ambos departamentos, quienes se mostraron totalmente a favor de la iniciativa. Entre ellos se encontraban representantes de diversos establecimientos educativos relacionados con la actividad agropecuaria, asociaciones y cooperativas de la región, funcionarios de gobierno del municipio de Iglesia y pequeños y medianos productores independientes.
 
A los asistentes se les explicó el alcance del proyecto, que abarca desde la capacitación para la producción sustentable hasta la comercialización de los productos optimizada a partir del análisis minucioso de la cadena de valor. Los objetivos son evolucionar hacia organizaciones que favorezcan el desarrollo personal y del conjunto; transferir conocimientos técnicos específicos en apicultura y ganadería caprina; llevar al máximo el potencial productivo; mejorar la calidad de vida de los pequeños productores y evitar su desarraigo, y mejorar la calidad final aportando valor a los productos primarios.
 
El programa tendrá una duración de dos años. En los tres primeros meses se realizará una evaluación de cada uno de los productores, y en los tres meses siguientes se elaborará el plan de trabajo en conjunto entre los interesados y la UCC, fundamentalmente para convenir normas claras de trabajo.
 
Los inscriptos recibirán también asistencia teórica y práctica en asociatividad, aspecto medular para el éxito de los pequeños productores, ya que la sumatoria de potencialidades es el camino idóneo para lograr volúmenes de producción suficientes como para aspirar a los grandes mercados internacionales, además de posibilitar disminuir costos en insumos y logística, y constituir figuras institucionales más fuertes a la hora de emprender negociaciones tanto en el ámbito privado como público.
 
Gustavo Giboin destacó que la característica del programa será el trabajo en conjunto entre universidad y productores. “El programa ha tomado dos unidades productivas con un gran potencial en la zona. Aspiramos a mejorar la calidad de vida, aumentar el valor agregado y desarrollar una visión estratégica, analizando cómo sacar la mejor renta del capital que se posee, no importa si es grande o chico. El problema principal al que nos enfrentamos es el bajo nivel tecnológico que presenta la región en general, lo cual dimensionaremos con un relevamiento previo individual de cada productor”, explicó.
 
Este diagnóstico comenzó el mismo día de la presentación a través de dos grupos de formularios que cada uno de los interesados fue invitado a completar. Uno de ellos se refiere a los aspectos productivos (cantidad de empleados, ingresos, equipamiento técnico, etcétera) y el otro, más extenso, a la composición detallada del grupo familiar.
 
Finalmente los asistentes se presentaron a sí mismos uno a uno, como forma primaria de conocimiento mutuo de cada realidad y de las expectativas puestas en el programa. En general la gente se mostró muy satisfecha por la iniciativa, poniendo a disposición del proyecto toda la colaboración y predisposición posibles. Se destacó la presencia de puesteros de zonas alejadas e incluso de muchas mujeres, atraídas ante la posibilidad de capacitarse para ayudar en los emprendimientos familiares. Otros reconocieron haber estado al borde de abandonar la actividad productiva caprina o apícola por el bajo rendimiento que obtenían, idea que ahora cambiaron motivados por la propuesta de Barrick y de la UCC. “Nunca habíamos tenido esta oportunidad”, expresaron.
 
Miguel Greco, superintendente de Desarrollo Sustentable de Barrick, se refirió al concepto del programa: “El objetivo de la facultad de Veterinaria de la UCC es no sólo la formación de alumnos sino también la investigación, la extensión y la creación de tecnologías y capacitaciones que sean fuente de trabajo para la sociedad –dijo-. Nos pareció que esto era perfectamente articulable con nuestra visión de desarrollo para las comunidades de Jáchal e Iglesia, y así fue que invitamos a esta prestigiosa institución a formular e implementar los contenidos académicos del proyecto. La idea es trabajar en conjunto: la universidad aporta el conocimiento, y los productores, además de beneficiarse con ello, transfieren al programa su riquísima experiencia práctica in situ. Esta forma de trabajo se corresponde con la filosofía de Minería Responsable que Barrick aplica en las comunidades de influencia de todas sus operaciones alrededor del mundo”.